martes, 10 de abril de 2012

Todo por un sueño



Dubai, París, Londres o Milán… mágicos destinos donde los sueños se hacen realidad.
Tras terminar mis clases de Escaparatismo, el Sol sobre el asfalto, los colores vanguardistas o las sandalias planas que deslumbran la calle y que me anuncian la llegada del calor, traen consigo cambios.
Ahí he conocido a alguien maravilloso capaz de emprender y  de sorprender. Y ahora también ¡es mi diseñadora gráfica!

                                               
Lola Sicilia es capaz de crear tendencia a través de sus diseños. Con dibujos únicos, modernos y alegres pretende que cada mujer se sienta única y especial y que pueda vestirse siguiendo sus situaciones personales y su sentimiento diario, pudiendo adaptarse a cada persona y a cada momento.


Comenzó regalando camisetas estampadas con los diseños que ella creaba para su círculo de amistades más cercano, diseñando unas muñecas estilosas y actuales  capaces de identificarse con un estilo de vida diferente cada una de ellas. Consigue hacer desear que su alcance esté próximo, así lo promete.

Y resulta absolutamente espectacular la combinación de sus camisetas con  shorts que ahora vienen más cortos que nunca, chaquetas con tachuelas, camisas vaqueras de efecto lavado o unas gafas de ojo de gato. ¡Es un outfit que funciona 24 horas los 7 días). A mí me ha inspirado.


Tras los colores grises y los paraguas como accesorio perfecto en Semana Santa, las ojeras reparadas me anuncian que ha llegado la hora de acercar mi futuro: todo aquello que dejo para ese gran “algún día”, llega el momento de abrir la puerta del avión y tirarse. Posiblemente surja miedo a lo desconocido, pero el paracaídas se abrirá si uno se esfuerza. Quedarte en casa sin al menos intentarlo es como salir de compras y volver con las manos vacías.
Así que decido guiarme por mi mapa del tesoro. Compruebo que en mi bolso no falta de nada: llaves, gafas de sol, lápiz de ojos, bálsamo labial, carné de conducir y todas mis ganas. 



Me despido en la papelera de la colección de tickets de compra que siempre prometo tirar y que acaban haciéndome compañía. Así era yo, pero ahora tengo nuevas tarjetas que repartir y que sin duda ¡me quedan mejor!